En mi anterior artículo hablé de los lápices de color acuarelables y de distintas técnicas que podemos utilizar con ellos. Si nos ponemos a mirar resulta que nos encontramos hoy día con un montón de materiales «acuarelables». Yo como soy muy de probar ya sabéis que lo pruebo todo, desde los lápices de color de los que hablamos hasta grafito, ceras, y en esta ocasión probaremos los rotuladores acuarelables. Ni que decir tiene que si lo que realmente queremos es el «efecto de acuarela», lo mejor siempre será utilizar acuarela en condiciones, pero eso no quita para que tratemos de jugar con estos materiales que tienen la propiedad de disolverse de alguna manera con agua.

Hay varios tipos de rotuladores de colores. En función de su composición principalmente se dividen en rotuladores al alcohol (no hay más que olerlos para saber cuáles son) como los Copic, Promarker y demás. Sobre ellos escribí hace tiempo una práctica en mi web «Técnicas de ilustración: Una práctica para trabajar con rotualdores», luego están también los rotuladores acrílicos: Posca, Amsterdam, Molotow… sobre los que también escribí hace poco aquí en «Rotuladores acrílicos: colores opacos y degradados» y ahora le toca el turno a los rotuladores al agua: Tombow, LyraEcoline

Dentro de los rotuladores al agua o acuarelables nos podemos encontrar con distintas marcas que presentan gamas de colores más o menos amplias y puntas distintas. Me detengo un momento en el tema de las puntas.

Con respecto a las puntas llamadas de pincel yo hago una división, por un lado las puntas flexibles (que yo no llamo de pincel) muy interesantes porque nos permiten hacer trazos de grosores variables que pueden imitar, en cierto modo, los trazos hechos a pincel. Es un fieltro flexible, pero es una única pieza. La mayoría de los rotuladores que se comercializan como punta de pincel son así. Por otro lado también hay rotuladores que ofrecen una punta de pincel más real, que se diferencia de las anteriores en que ahora la punta sí que está compuesta por un grupo de pelos con los que podemos realizar trazos esta vez si muy parecidos a los que pudiéramos hacer con un pincel. Mirad el ejemplo aquí abajo.

Los rotuladores ZIG Clean Color Real Brush de Kuretake son el mejor ejemplo que conozco de rotulador con punta de pincel.

Con respecto a la propiedad de «acuarelable» de los rotuladores al agua, estos no terminan de «acuarelar» tan bien como lo hacen los lápices de color. Con los rotuladores al aplicar agua todavía se queda la huella del trazo hecho sobre el papel y los colores que obtenemos al acuarelar son menos intensos que el color propio del rotulador. Por supuesto que esto depende mucho de la cantidad de agua que apliquemos, etc, etc. Aun así, nos permitirán conseguir una gama fantástica de tonos al mezclarlos entre si y también de texturas, lo que me interesa mucho para la práctica que voy a proponer a continuación.

 

Reto «Draw this in your style»

Hace prácticamente un año publiqué un pequeño artículo «Retos en Instagram contra los bloqueos creativos» en el que hablaba de los retos o challenges que surge sobre todo en Instagram de la mano de muchos ilustradores que proponen distintos retos para que quien quiera, sea ilustrador o no, se atreva a responder. Voy a tomar uno de esos retos, el que nos propone una ilustración para que la interpretemos según nuestro estilo «draw this in your style». Lo que haré será tomar la propuesta que ha hecho el ilustrador francés Fabien Öckto Lambert en su cuenta de Instagram y trataré de hacer una versión de esta ilustración:

Para hacer mi versión de esta ilustración trabajaré exclusivamente con rotuladores al agua con los que trataré de crear texturas, ver las posibilidades que me ofrece su capacidad acuarelable y lo haré a través de una de las técnicas que más me gusta: el collage, pero el collage hecho con piezas y texturas creadas con los rotuladores al agua. Os invito a que visitéis un artículo que hice también hace mucho sobre esta técnica: «Técnicas de ilustración: diseñar ilustraciones con tijeras, pegamento… y lo que surja» así como muchos artículos que escribo aquí en los que empleo esta técnica. También sabéis lo que me gusta a mí una buena textura (os recuerdo «Texturas, texturas y más texturas» por ejemplo).

Sobre un papel rosa hago varios trazos con un rotulador Tombow negro y después humedezco esa trama para hacer que las líneas se desdibujen y se mezclen. No echo mucha agua porque el papel es fino, tipo folio de 70 gr/m2. Si aplicase demasiado lógicamente se rompería el papel.

Tras hacer la prueba veo que no queda mal del todo y me sirve para el cuerpo y alas del pájaro. Una vez seco el papel recorto con una cuchilla la forma general. A medida que vaya creando la ilustración tendré que ir recortando o corrigiendo con tijeras alguna de las formas.

Sobre papel blanco, con un poco más de gramaje, aplico varias manchas con rotulador a las que voy a aplicar agua para crear manchas que después recortaré para hacer más partes de la ilustración.

Vamos creando cada una de las piezas de la ilustración como si fuera un puzle. Usar la cuchilla y las tijeras da un carácter escultórico a las ilustraciones por aquello de ir quitando y recortando para ir diseñando la ilustración. Aquí abajo véis lo que será el pico del pájaro.

Para ir metiendo más técnicas y viendo la textura que tiene la piedra donde se posa el pájaro, decido hacer una estampación con goma eva. Hablé de esta técnica en «Estampación con rotuladores», pero en este caso humedeceré el color que queda en la espuma para estampar una mezcla aguada de los rotuladores.

Para conseguir las líneas blancas he realizado incisiones en la espuma antes de aplicar el rotulador y el agua.

Como véis, la mesa está llena de recortes de texturas hechas con rotuladores acuarelables. Los recortes los hay que hacer cuando los papeles están secos. Después, una vez montadas las piezas que forman cada personaje o elemento, aplicamos rotulador directo sobre ellas para hacer los detalles como los ojos, boca, nariz, coloretes…

La ilustración la montaré sobre papel krafr de un sobre. Aplicar un fondo tan grande con un rotulador acuarelable lo veo poco práctico. Primero porque será muy difícil conseguir un tono uniforme, que es lo que pide, y por otro lado el gasto en material sería enorme, por lo que opto por usar un papel de color. Junto con ese fondo, las patas es la única parte de la ilustración que no lleva rotulador. Es papel blanco normal.

Al final quedan algunos detalles que se deben hacer cuando ya esté toda la composición pegada. Voy pegando por partes, por un lado el pájaro, por otro la niña y antes de pegarlo todo vamos moviendo las piezas para buscar la composición que más nos guste. Una vez pegado todo solo falta hacer aquellos trazos finales como los detalles de la flor y el personaje que está en la cabeza del pájaro.

Pues este es el resultado de mi propuesta al reto lanzado por Fabien Öckto Lambert en su challenge «Draw this in your style», con mi reto personal añadido para esta práctica de hacerlo todo con rotuladores al agua. Estos retos no buscan hacer un calco perfecto de la ilustración sino que permite que quien tome el reto aporte algo de su parte, cambie proporciones, tamaños, etc, siempre que se respete la idea principal.