Ya he propuesto en varias ocasiones el tema de la reducción de materiales y de técnicas para ganar en rotundidad, concreción, y potenciar la creatividad… Volved a echar un ojo al artículo que escribí en el que me inventé “Un generador aleatorio de técnicas de ilustración” para jugar con este tema.

Aquí vuelvo a retomar el lápiz de grafito con el que hemos trabajado en otros artículos cuya lectura recomiendo, como “10 cosas que un ilustrador puede hacer con un lápiz…”. He escrito más artículos en las que propongo técnicas con grafito, buscad los artículos con la etiqueta “lápiz”.

Propongo a continuación una técnica para diseñar personajes. Esta técnica la he usado en varias ocasiones con herramientas digitales pero en esta ocasión jugaré con papeles de colores. Para diseñar un personaje lo que me planteo en un principio es pensar las formas que lo componen y trabajarlas por separado. Algo parecido hice con el personaje del artículo anterior que publiqué aquí: “Del ordenador al lápiz y coloreado digital”.

En el ejemplo que veréis aquí abajo me propongo diseñar una liebre saltando. Para diseñar esta liebre defino las partes en las que la voy a dividir y recorto dichas formas con una cuchilla o tijeras. No las dibujo a lápiz, recorto directamente. En este caso, como veis, me planteo hacer estas partes: cabeza, 2 orejas, cuerpo, 4 patas y cola. Al diseñar las partes por separado podemos ir corrigiendo o repitiendo aquellas “piezas” que no nos gusten. Es divertido ir jugando con los tamaños de estas piezas en relación con las demás.

Una vez que tenemos diseñado al personaje es cuando entra en juego el grafito. con él podemos manchar algunas de las piezas o difuminarlas para crear volúmenes o perspectiva y para ello suelo trabajar con máscaras hechas con papel que mancho con lápiz y difumino con el dedo arrastrando el grafito sobre la ilustración. Esto podemos hacerlo antes o después de pegar las piezas (recomiendo no pegarlas demasiado, sólo la zona central, para poder levantar el papel si fuera necesario).

Una vez que lo tenemos, sólo nos queda completar más la ilustración con el lápiz. Unos pocos detalles será suficiente (para el ojo he recortado un trozo de papel blanco). La combinación entre el color plano del papel, los cortes más o menos rectos que se consiguen con la cuchilla sumados a la expresividad que se puede conseguir con el grafito resulta, a mi parecer, una mezcla muy interesante.

Os enlazo algunos artículos en los que propongo algunas variantes a esta técnica: “Dibujar con cuchilla, colorear sin pintura”…“Texturas analógicas para ilustraciones analógicas” o en mi web el artículo “Técnicas de ilustración: diseñar ilustraciones con tijeras, pegamento… y lo que surja”.