Además de compartir con vosotros una técnica más para aplicar color a una ilustración a través de medios digitales, quiero mostraros un poco un método de trabajo que suelo emplear en algunos de mis trabajos. He publicado por ahí cosas hechas así. Yo uso mucho las técnicas digitales y, por lo que puedo ver, quienes las usamos generalmente hacemos primero bocetos a lápiz y después escaneamos, manipulamos… y coloreamos en digital. Yo hago más o menos lo mismo con la diferencia de que los bocetos los hago primero en digital, los imprimo, trabajo a partir de ellos con técnicas tradicionales y vuelta a escanear. Os lo muestro.

La técnica que usaré será el lápiz de grafito. En otra ocasión ya publiqué por aquí un artículo titulado «10 cosas que un ilustrador puede hacer con un lápiz (la 6.ª te dejará loco)». También escribí «Ordenador y carboncillo (y por ese orden)» en el que la propuesta también comienza por los medios digitales.

Como digo en el título primero trabajo de forma digital: Illustrator me permite diseñar personajes, escenas… a través de formas simples. Con esas formas puedo jugar a cambiar tamaños o proporciones, voy probando si queda mejor el sombrero más grande o más pequeño… Cuando creo que está listo imprimo el resultado que usaré a modo de plantilla (a veces en varios tamaños para decidir después cuál uso). 

En este ejemplo veis que uso una mesa de luz para tener el boceto como referencia mientras aplico textura a lápiz sobre un papel de dibujo. Uso un lápiz de grafito HB. No voy a pasar toda la ilustración a lápiz, dejaré algunas zonas en blanco para plantearlas sólo con color, como la cara o las manos.

Voy a trabajar la ilustración a grafito y después la escanearé para aplicar el color con Photoshop de una manera muy muy simple.

Cuando lo tengo terminado lo escaneo y con Photoshop aplico el color. Lo escaneado, el lápiz, no lo toco. Lo dejo en una capa en el fondo. A continuación creo una capa para cada zona de la ilustración o para cada color. Selecciono con la herramienta lazo (mejor si contamos con una tableta gráfica) o usamos el archivo previo de Illustrator para seleccionar las zonas con la «Varita mágica», por ejemplo… y aplico colores planos. Tendré siempre activada la opción «multiplicar» de la capa para que el color sea «transparente» y se pueda ver el lápiz de debajo.

Como he trabajado las luces y sombras con el lápiz, el color, aunque sea plano, aceptará ese volumen y no parecerá plano excepto en esos lugares donde no hay lápiz (la cara y las manos en este caso). Ese contraste me gusta.

 

Este sistema nos puede dar mucha libertad a la hora de aplicar el color ya que es muy fácil cambiarlo. A mi me resulta muy cómodo planificar o diseñar la ilustración primero con Illustrator e imprimir esa base o boceto digital y después trabajar con cualquier otra técnica gráfica.