He estado a punto de titularlo «Stamping low cost», pero hay que ver la cantidad de anglicismos que usamos en el día a día de manera innecesaria (Aun así, cierto es que titulado en inglés resultaba más divertido).

A lo que vamos. Tal vez en otra ocasión hable de técnicas más ortodoxas de estampación pero ya sabéis lo que me gusta probar cosas poco convencionales. Os propongo realizar estampaciones hechas con goma de borrar y para dar el color ya veremos qué se nos ocurre.

Las gomas de carvado habituales son gomas específicas para la estampación que se comercializan en planchas grandes. Son más compactas que las gomas de borrar por lo que no corremos el riesgo de que se partan con tanta facilidad como nos va a pasar con las gomas de borrar. Para esta propuesta que os presento vamos a usar gomas de borrar convencionales. Pueden ser las pequeñas normales pero si que es verdad que hay algunas marcas que comercializan gomas más grandes y esas nos serán muy útiles.

Podemos tallar o carvar de distintas formas. Podemos usar gubias normales de linograbado pero también podemos usar cuchillas o bisturíes. Las gomas de borrar no nos van a permitir trabajar mucho los detalles, ese es uno de los inconvenientes de este material, así que habrá que conformarse con emplear esta técnica para hacer diseños o formas generales sin demasiadas florituras ni líneas finas.

Acordaos que como todas las estampaciones o grabados el dibujo que hagamos sobre la goma tendrá que ir invertido, como si fuera un espejo. Esto es muy importante sobre todo si vamos a estampar algún número o alguna letra no simétrica, o es importante la dirección de lo que vamos a estampar.

Al carvar o tallar tened mucho cuidado con los dedos. La gubia que veis en la imagen no es gran cosa pero corta mucho así que, si sois diestros, la mano izquierda, que estará sujetando la goma siempre debe quedar por detrás de la gubia, nunca por delante (si sois zurdos pues al revés). ¡El que avisa no es traidor!

A medida que tallamos, si queremos ir viendo cómo podría quedar, podéis manchar la goma con un rotulador e ir estampando en algún papel a modo de prueba. Así se detecta mejor el aspecto que tendrá al final.

Por cierto, que el rotulador también será una de las herramientas que podremos usar para la estampación final. Yo también la uso para estas pruebas que os digo pero no lo descartéis. En otro artículo ya propuse una Estampación con rotuladores para las que usamos goma EVA en lugar de goma de borrar.

En este ejemplo voy a usar gouache como herramienta para aplicar el color. Hago la mezcla con el color deseado (gran ventaja con respecto al rotulador) y aplico el gouache con un pincel sobre la goma. Aquí habrá que hacer varias pruebas para ir controlando la densidad de la pintura, la cantidad aplicada y después los distintos modos de presión sobre el papel.

A medida que nos ponemos manos a la obra iremos viendo los distintos resultados que se consiguen en una primera impresión y después en una segunda ya con menos tinta, o jugar con las distintas presiones que podamos ejercer sobre la totalidad del sello o de forma parcial… Obtendremos tantos resultados como veces estampemos. No habrá dos estampaciones iguales, lo que hace de esta técnica algo realmente único. Si os enamoráis de un resultado corred a escanearlo para usarlo de manera digital.

Bueno, yo he diseñado sólo una cabeza, su silueta, el hueco del ojo y una línea para marcar la oreja para que veáis unas pocas opciones de lo que se podría hacer. Es más fácil hacer líneas en negativo, es decir, lineas sin tinta para que queden blancas como la oreja, que podemos hacer «dibujándola» con la cuchilla o la gubia sobre la goma. Las líneas en positivo, es decir, que queden en la matriz de la goma para que reciba tinta, son mucho más complicadas debido a que estas gomas de borrar son poco resistentes y es fácil que se rompa o se parta, pero probad, tal vez tengáis más destreza que yo.

La intención después es que la ilustración se complete con otras técnicas para incluir la pupila del ojo, para que mire a donde quiera, se puede dibujar la boca, se puede añadir pelo, bigote, etc, etc, y el resto del cuerpo con lápiz de color, rotuladores, collage o también con gouache… Lo que se nos ocurra. Escribí hace tiempo «Una práctica para trabajar con rotuladores» en la que al final añadí también pequeñas estampaciones hechas con rotulador y goma de borrar. Echadle un ojo.

Voy a seguir. Utilizaré esa cabeza en una ilustración. Para cambiar y mostraros más materiales usaré una tinta especial para estampaciones que viene en tampones pequeños muy cómodos para este tipo de sellos de goma (de la marca Versafine). Esta tinta grasa sobre estos sellos hechos con goma de borrar nos crea una textura que me resulta muy interesante para ciertas cosas. Ahora os muestro.

Aplico la tinta con el tampón en la goma. Aquí incluso podríamos jugar con dar más tinta en unas zonas que en otras o añadir dos colores… Después de hacer pruebas para ver qué presión debo hacer, estampo sobre un papel convencional satinado. El resto de la ilustración la haré con papeles recortados, rotuladores y lápiz de grafito.

 

Espero que se os ocurran más cosas y que me las contéis.

 

2 Comentarios

  1. […] A través de la impresión, copia o frotado. Tal vez aquí entremos ya en un tipo de textura más expresiva. Podemos ver el caso del trabajo con monotipos, técnica de la que hablé en «Texturas analógicas para ilustraciones digitales». Se trata, por ejemplo, de una transferencia de texturas a partir de una matriz intermedia. Aquí también entran todas las texturas que se pueden generar a través de la estampación y sobre esto he escrito «Estampación con rotuladores» y «Estampaciones a bajo coste». […]