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Cómo ilustrar desde la oficina

Imaginad que trabajáis en una oficina. Tenéis un despacho o un espacio con material de oficina: clips, celo, bolígrafos… lo típico. Y de repente, se os viene a la cabeza una imagen, una ilustración… ¿Podríamos hacer una ilustración con el material propio de una oficina? De eso va a tratar este texto-tutorial.

He escrito aquí muchos artículos sobre técnicas y sobre materiales y siempre insisto en diferenciar bien lo que es la técnica o procedimiento y lo que son los materiales o herramientas. Os propongo hoy hacer una ilustración usando diferentes técnicas pero con los siguientes materiales: Almohadilla de sellos, pegamento, cinta adhesiva, goma de borrar, perforador, cuchilla, tijeras, marcadores y típex corrector, además de unos folios y papeles de notas.

Con estos materiales voy a realizar una ilustración a modo de muestrario, esto es, una ilustración un poco Frankenstein en la que haré un poco de todo para ver distintas posibilidades. Las técnicas que usaré serán el stamping o estampado y el collage principalmente. Sobre el bolígrafo como herramienta de ilustración escribí un artículo detallado hace un año aquí: “Herramientas (y usos) poco comunes. Hoy: el bolígrafo BIC… y una propuesta final”, que os invito a leer.

Trabajaré con distintas texturas obtenidas en papel que después recortaré para crear diferentes objetos. Diseñaré una ilustración compuesta por una máquina de escribir y una taza de café calentito (la habéis visto al inicio). Bueno, ya sabéis lo que me gustan a mí las texturas. Os remito a este artículo en el que hablo de ellas: «Texturas, texturas y más texturas«.

Usaré entonces la almohadilla con la que mancho algunas hojas de donde iré sacando material para trabajar la técnica del collage. Con la almohadilla podemos ir apretando más o menos, frotar el papel en una dirección, dar distintas “capas”, etc, etc.

La idea ahora es, con este material, buscar las formas básicas de los objetos que quiero representar y recortar dichas formas. Aquí abajo podéis ver la taza de café. Está hecha con cuatro piezas: el cuerpo principal, la parte interior, el café y el asa.

Montaré la ilustración final sobre papeles de notas, que tienen un tono amarillo que contrastará muy bien con el azul de la tinta con lo que ahora podemos añadir blanco con la cinta correctora, además de con el blanco de papeles que pudiéramos pegar. La oficina nos está ofreciendo un mundo de posibilidades ¿no?

La máquina de escribir estará compuesta por diferentes piezas muy simplificadas que compongo con papeles recortados. El teclado lo consigo gracias a una perforadora con la que sacaré las teclas que saldrán así más o menos iguales y de manera muy rápida.

Otra técnica que usaré será el stamping o estampación. ¡Fijáos abajo qué textura tan bonita conseguimos usando una goma de borrar! Me encanta. Se puede conseguir diferente intensidad aplicando más o menos presión o más o menos capas.

Esta técnica la usaré para la base de la máquina de escribir. Recorto la forma en un papel que me servirá de plantilla para trabajar la estampación a través de un estarcido que me permitirá controlar la zona que voy a manchar.

Ahora hay que colocarlo todo. Procurad tener la ventana cerrada o el aire os llevará todas las piezas. Vamos pegando poco a poco. No pongo mucho pegamento por si necesito cambiar piezas.

¡Ahora vamos a calentar el café! Es el momento de mancharnos (por eso lo dejo para el final). Usaré otra plantilla a modo de estarcido para aplicar la textura del humo del café.

Por último damos algunos retoques o detalles con el bolígrafo, y con un marcador gris hago una ligera sombra arrojada bajo la taza. Podríamos trabajar en más puntos y aplicar más sombras pero me da que al final rompería la simplicidad de formas y texturas que buscaba desde el principio.

Y ya lo dejo. Esta propuesta no buscaba más que hacernos ver que los materiales son lo de menos, que podemos hacer trabajos de ilustración con prácticamente cualquier cosa que manche un papel. Tan solo tenemos que mirar alrededor y aplicar las técnicas que sabemos usar con otros materiales y herramientas habituales.

Epílogo

Nunca suelo mostrar las pruebas pero, obviamente, antes de decidir ciertas cosas, se deben hacer pequeñas comprobaciones para saber si lo que vamos a hacer nos va a gustar, queda bien o si va a funcionar lo que tenemos en la cabeza.

Las ilustraciones no salen siempre a la primera, lógicamente. Diseñar una ilustración es un proceso abierto para el que debemos dejarnos sorprender y para ello tenemos que probar porque nunca se sabe lo que podemos encontrar. Para esta ilustración he recortado los papeles varias veces y descarto uno u otro porque la textura no encaja bien con la que hay al lado o no me guste. Recorto una taza nueva porque la primera era muy pequeña… etc, etc. Hay muchos cambios y decisiones que son producto de la experimentación.

Por ejemplo, aquí os muestro unas pruebas de las que voy a sacar el modo de hacer la base de la máquina de escribir. La forma la tenía clara, pero tenía que decidir la textura. Me planteé mancharla con el bolígrafo, con el marcador, recortándola de los papeles anteriores… y probé el stamping (que fue al final como lo hice) usando las manchas creadas con la goma de borrar, tal y como habéis visto arriba.

También probé qué tal iba a quedar el marcador sobre la cinta correctora, porque no sabía qué tal se iban a llevar. Compruebo que hay que dejarlo secar bien y que no quedaba mal para lo que lo iba a querer. Estos experimentos no se deben hacer sobre la ilustración final, sobre todo cuando usas materiales que no habías usado antes, porque corres el riesgo de estropear el trabajo.

Espero que os haya gustado y que no dudéis en probar, pero ¡tened mucho cuidado de que no os vea el jefe o la jefa, no quiero que os despidan por mi culpa!

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Ilustraciones by Gaia Stella