Ciencia, arte y creatividad

Hace unos meses murió Eduard Punset, uno de los divulgadores de las ciencias más importantes de España. Curiosamente no era científico, estudió Derecho, fue Ministro del Gobierno de España, escritor y tuvo un programa de divulgación científica llamado Redes. El día que murió transmitieron varios especiales en la televisión y en ellos escuché una frase que me llamó la atención particularmente: es desafortunada la división entre ciencias, y la cultura y las artes, debido a que afecta la creatividad.

Investigando esta frase, que tanto me gustó, encontré una entrevista que Punset había realizado a Ken Robinson, un educador, escritor y conferencista británico, que plantea que el sistema educativo actual en todo el mundo establece los temas educativos en jerarquías donde las ciencias están en el nivel superior, las humanidades en segundo plano y por último se encuentran las artes. Robinson plantea que nuestra sociedad cree que al trabajar con las ciencias se trabaja con hechos y certeza, que son las cosas que marcan diferencias en el mundo; mientras que las disciplinas artísticas se asocian con los sentimientos y la expresión personal, por lo que están muy bien para entretenerse, pero no son importantes para la economía. Señala que los períodos históricos de la Ilustración y la Revolución Científica crearon un modelo de inteligencia y conocimiento que ha imperado en nuestra cultura. Robinson cree que esto plantea un problema enorme debido a que ha disociado el intelecto de la emoción, y hemos pasado a considerar ambas cosas como separadas, en detrimento tanto de las artes como de las ciencias.

Esto no es nada nuevo para un ilustrador que ha tenido que superar el colegio y el instituto con un currículum orientado, en la mayoría de los casos, hacia las ciencias y un método estandarizado de estudios que beneficia aquellas personas que tienen un estilo de aprendizaje particular, muy académico. Por otro lado, esos mismos ilustradores habrán escuchado varias veces la frase “que bien lo haces, yo no soy nada creativo/va”. Tal como indica Ken Robinson como sociedad tendemos a simplificar y entendemos por un lado que la creatividad está limitada a las artes, el resto de las actividades laborales no son creativas y finalmente que las ciencias es un cúmulo de hechos y que no es un trabajo creativo.

En realidad sabemos que la creatividad está involucrada en todo proceso de, valga la redundancia, creación. Además de los artistas, los ingenieros, los arquitectos, los programadores, todos aquellos que crean y diseñan son creativos e incluso, son creativos los científicos. Las ciencias puras tratan de entender la naturaleza y para entenderla necesitan separar, sistematizar y analizar; necesitan estudiar pero sobretodo están buscando una respuesta y para obtener una respuesta interesante deben hacerse preguntas interesantes.

El ángel caido

Esta frase se la escuché por primera vez a un ilustrador, Miguel Tanco. La he vuelto a escuchar siempre relacionada con las artes, pero es la mejor forma de describir el objeto del método científico.

La ciencias avanzan cuando los científicos piensan de forma diferente, es decir, cuando piensan de forma creativa. Tal como indica el actor John Cleese en su charla sobre creatividad para Video Arts de 1991, cuando Alexander Fleming descubrió la penicilina, lo hizo al observar un error en su experimento, una de sus cápsulas de Petrie no tenían el crecimiento esperado de bacterias. Fleming podría haber desechado directamente esa cápsula y seguir con su investigación, pero no fue así. Muchos descubrimientos científicos cambian nuestra forma de ver el mundo, eso quiere decir que hubo alguien que vió el mundo de forma diferente para hacer ese descubrimiento científico, es decir, pensó creativamente.

Una de las observaciones interesantes de John Cleese en su charla es que la creatividad no es un habilidad con la que se nace, es más bien una forma de trabajar. Esta es la misma postura que tiene Julia Cameron, la autora del libro El Camino del Artista, aunque la de ella es más espiritual, para Cameron es una forma de vida, un acto de fé y abrirse a la creatividad es un momento místico. Julia Cameron dice que todos somos creativos y ella enseña a las personas a dejar fluir su creatividad, sean artistas o no.

¿Qué es la creatividad? José G. Gómez, en su artículo de ¿Qué sabemos sobre la Creatividad?, dice que la creatividad es vista de forma diferente dependiendo de la disciplina: “en educación se la llama “innovación”; los negocios “emprendimiento”; en matemáticas a veces se la asocia a la habilidad de “solucionar problemas”, en música se la llama “ejecución o composición”. Robinson define la creatividad como el proceso de tener ideas originales con valor.

Gómez, John Cleese y María Popova de Brain Pickings, hacen mención a una investigación de gran envergadura dirigida por el Dr. Donald MacKinnon en el Instituto de Investigación y Evaluación de la Personalidad (IPAR, actual IPSR) de la Universidad de Berkeley, en el que quería averiguar qué hacía que una persona fuese creativa, las motivaciones laborales de una persona creativa, cómo superan sus miedos, qué condiciones propician la creatividad y si era posible identificar las personas creativas antes de ver sus trabajos.

En ese estudio MacKinnon describe tres tipos de creatividad diferentes: la creatividad artística que refleja las necesidades, percepciones y motivaciones del creador; el segundo tipo es la creatividad tecnológica y científica, que observa un problema del entorno y obtiene soluciones nóveles pero no refleja la personalidad del inventor; el tercer tipo es una creatividad híbrida, que se encuentra en campos como la arquitectura que muestra tanto una solución novel a un problema como parte de la personalidad del creador.

Aves Cambiantes

Gómez indica que tanto en este estudio como en otros se concluye que las personas más creativas, independientemente del tipo de creatividad, se interesan más por el porqué y las implicaciones de los hechos que de los hechos en sí, son buenos comunicadores, tienen buena flexibilidad cognitiva que es la capacidad mental para cambiar de pensamiento alrededor de dos conceptos diferentes, y pensar en múltiples conceptos simultáneamente, son personas curiosas y finalmente dejan que sus impulsos fluyan libremente.

Según Julia Cameron es el miedo instalado en nuestra infancia lo que impide que nuestra creatividad fluya libremente. Para ella y para Cleese la creatividad surge del juego, de tener la valentía de equivocarse, de probar caminos desconocidos para buscar respuestas. La educación artística es justamente la formación de la expresión personal, de poder conocer, explorar y expresar las emociones y las ideas. Julia Cameron dice que como seres humanos somos una obra de creación y por lo tanto somos intrínsecamente creadores, si seguimos la idea, somos arte y ciencia y por lo tanto debemos formarnos en ambos de forma creativa.

¿Cuantas más preguntas interesantes nos podríamos realizar, en todos los ámbitos, si tuviéramos una formación integrada en la cual perdemos el miedo y dejamos fluir nuestra creatividad?

Bibliografía:

10 septiembre, 2019

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