Hasta ahora no había escrito nada sobre un tipo de ilustración por el que siento un especial cariño y es la ilustración a dos tintas. El mero hecho de reducir la paleta a dos únicas tintas permite trabajar una ilustración desde un interesante punto de partida, el de la reducción de recursos, y es que como decía Susan Sontag “Amo las limitaciones porque son la causa de la inspiración”. Me encanta la frase.

Veremos que al final no sólo tenemos dos colores (porque dos tintas no es lo mismo que dos colores), y es que a las dos tintas hay que añadir el blanco del papel y la suma de ambas tintas. También podríamos contar con sus opacidades o degradados lo que hace que al final tengamos más posibilidades de las que aparentemente podemos pensar al hablar de dos únicas tintas.

¿Por qué dos tintas? Un trabajo impreso en offset, si va a todo color se imprime en cuatricromía, es decir, a cuatro tintas (Cyan, Magenta, Amarillo y Negro). Con la mezcla de estas cuatro tintas se consigue reproducir cualquier color. Si en lugar de cuatro tintas usamos sólo dos, reducimos a la mitad algunos de los costes de impresión. Si en lugar de usar dos de estas cuatro tintas primarias empleamos una serie de colores normalizados ya mezclados, las posibilidades empiezan a ser más interesantes ya que usaremos los colores que queramos y con sólo la mitad de tintas que en cuatricromía. Esos colores normalizados son los colores Pantone, que si estáis metidos en el mundillo de las artes gráficas ya conoceréis. Con la impresión digital no hay reducción de costes ya que para la impresión ya no se requiere la elaboración de fotolitos, planchas de impresión, etc, etc.

Como las cosas sólo se entienden si se hacen, publico aquí una ilustración a dos tintas: Emplearé técnicas manuales (rotuladores) y técnicas digitales (imprescindibles en este caso para controlar ambas tintas). Lo primero y más importante es planificar, esto es, diseñar la ilustración pensando en qué partes irán con una tinta, qué partes irán con otra, qué partes irán con la mezcla de ambas tintas y qué partes irán en blanco. Dibujaré una pantalla de serigrafía. Este será el resultado.

Planteo que la línea de dibujo irá con la mezcla de ambas tintas (duotono), el bastidor de madera con una tinta, y la regleta, rasqueta o rasero (¿cómo llamáis a esa pieza para extender la tinta sobre la pantalla?) y una letra “A” con la otra tinta.

Sobre el boceto calco las líneas a rotulador en papel vegetal (me da igual el color del rotulador porque luego lo cambiaré). Lo hago en papel vegetal porque en este momento no tengo mesa de luz y no me apetece calcar en la ventana, pero podemos usar el papel que queramos. Sobre este rotulador, en otro papel, calco el color del bastidor con un rotulador de color (también da igual qué color ya que después lo cambiaremos). En este caso me interesaba un determinado rotulador (Zig Clean Color Real Brush n.º 061 Light Brown de Kuretake) que me dejara cierta textura ya que, en el fondo, lo que me interesa de esta parte del proceso son las texturas, pinceladas, líneas… ya que el color se trabajará posteriormente. La idea de dibujar de inicio cada parte por separado me es útil para después escanearlas por separado y controlar mejor el color.

Una vez escaneadas, con Photoshop hago que el dibujo de línea negra tenga la mezcla de las dos tintas elegidas (en este caso los Pantone 810C -amarillo/naranja- y 814C -violeta-) como duotono, lo que me ofrece la tinta más oscura de las que puedo obtener en esta ilustración (me sale un rojo budeos más o menos).

Por otro lado coloco (selecciono, copio y pego) la otra parte, la del rotulador naranja y lo pongo en un nuevo canal de tinta plana como Pantone 810 (el amarillo/naranja).

Aplico la otra tinta a la regleta/rasqueta/rasero y dibujo la “A” digitalmente.

Separo el canal duotono en dos canales (multicanal) y uno las tintas que son iguales para tener sólo dos canales (sumando selecciones y creando nuevos canales, borrando anteriores…). Estos son los dos canales que tenemos, vistos por separado y en conjunto:

 

Hay muchas técnicas, muy distintas, para obtener una ilustración a dos tintas: técnicas manuales, técnicas digitales o mezcla de ambas. Al final será imprescindible digitalizar y trabajar las separaciones de colores con un software informático. En todo caso, lo más importante siempre es planificar qué partes de una ilustración va en cada una de las tintas.

En mi web personal tengo algunos artículos más sobre técnicas a dos tintas. Espero que os gusten.