Ya he comentado en muchas ocasiones que técnicas de ilustración hay muchas, tantas como ilustradores. A veces probando unas técnicas descubres otras por azar. Lo que muestro aquí abajo se puede conseguir de muchas otras maneras, pero os voy a contar una forma sencilla de dar color a una ilustración realizada con un único color, con un rotulador negro. Para este ejemplo he usado un rotulador calibrado, ni muy fino ni muy grueso, para poder definir distintas texturas… por ejemplo, en una zona enmascaro con cinta adhesiva para aplicar texturas con rayajos o trazos.

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Una vez terminada y escaneada podríamos cambiar el color general de toda la ilustración a través del programa Adobe Photoshop mediante el ajuste del Tono y Saturación (que se encuentra en “Imagen” > “Ajustes” > “Tono/Saturación…”). A través de este panel podemos cambiar el color, saturarlo más o menos, aclararlo… Para mi caso es importante que esté marcada la casilla “Colorear”. Probad otras opciones.

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Esta posibilidad es muy interesante y nos permite conseguir una ilustración con un color que seguramente no tengamos en nuestro estuche, por lo que con un simple rotulador negro, o del color que sea, vamos a poder conseguir ilustraciones de cualquier tono. En mi caso he buscado un verde algo azulado.

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Lo que haremos a continuación será colorear la ilustración empleando los distintos modos de fusión de capas. Si no lo conocéis os diré que es más fácil de como suena. Dejaremos el dibujo escaneado (y limpio) en CMYK (cuatricromía) en la capa inferior, y usaremos una capa para cada color. Con el mismo ratón, con la herramienta “lazo” podemos crear formas que tendremos que hacer que se solapen con la parte de la ilustración que queramos colorear (los pétalos de las flores, por ejemplo), no es imprescindible ser muy exacto (de hecho la inexactitud resulta muy interesante) y aplicamos un color en dicha zona. Será después el modo de fusión que haya entre la capa del color y la de la ilustración la que haga que ese color tenga distintos matices y diferentes resultados. El color final no será el mismo color que hayamos elegido primero, por lo que eso habrá que ir ajustándolo en función del color final que queramos.

A modo de resumen estos son los distintos modos de fusión de las capas en Photoshop. Lo mejor es probarlas para apreciar los efectos que crean. Hay modos de fusión que harán que la interacción entre las capas nos ofrezca unos resultados u otros:

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Si queréis conocer más detalles podéis consultar la página de ayuda de Adobe en la que se describen los modos de fusión.

Os enseño cómo sería mi ilustración antes de aplicar las fusiones en las capas. Veréis que he realizado, con el ratón unas formas de color que cubren aquellas zonas que quiero que aparezcan coloreadas (si tenemos una tableta podríamos afinar mucho más pero para este caso ahora me da igual). Os indico los modos de fusión que utilizaré:

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El resultado final es el que veis aquí abajo. Según sean los colores que usemos, los modos de fusión que elijamos y el color de la base de nuestra ilustración, así nos dará un resultado u otro.

Con esta propuesta hemos conseguido aplicar color a una ilustración realizada inicialmente con un simple rotulador negro. Este sistema de coloreado digital nos da la libertad de conseguir un resultado para el que de forma no digital necesitaríamos tantos rotuladores como colores, lo que supondría disponer de mucho material que obviamente repercutiría en el coste de la ilustración y no hay que olvidar que nuestro trabajo debe ser lo más rentable posible. Cuanto menos material gastemos, más eficientes seremos.

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En esta ilustración hay una gran cantidad de efectos u opciones porque se trata de un ejemplo didáctico y he buscado que se dieran varios casos (flores que se solapan, flores claras, flores oscuras…) pero, como siempre que echamos mano de la edición digital, debemos ser comedidos en el tema de los efectos para que no embarren demasiado el trabajo y para evitar que el lector se pierda.

Hemos de entender que la ilustración está al servicio de una historia, concepto o idea que siempre debe ser la que tenga prioridad. Si los lectores están más pendientes de cómo está hecha la ilustración, los efectos, etc., que de disfrutar de la historia que se cuenta, nuestro trabajo no será todo lo bueno que debería. Es mi opinión.