A la hora de descubrir distintas técnicas para ilustración, algo que se hace casi de forma inconsciente es ver qué materiales son compatibles entre si, de manera que podamos definir qué materiales se pueden mezclar en un trabajo y cuáles no (o qué combinación nos interesa y cuál no).

Dos de las técnicas o herramientas que son habituales ver juntas son la acuarela y la línea negra de la tinta. Ahora mismo se me vienen a la cabeza fantásticas ilustraciones de Quentin Blake o Emilio Urberuaga en las que las aguadas llenan de color espacios más o menos delimitados con líneas trazadas previamente con tinta…

Hacerse con material que se lleve bien entre sí a veces no es tarea fácil y un ilustrador debe experimentar y probar antes de meterse en faena para no echar a perder el trabajo. En este texto planteo una serie de pruebas para conocer mejor nuestro material.

Para conseguir trazos negros hay gran cantidad de material disponible con distinto tipo de tinta o pigmento y tendremos que saber si son compatibles o no con la acuarela de manera que la línea no se diluya al aplicar aguadas encima. Una de las prácticas que hay que hacer al principio es mirar precisamente eso, cuáles de nuestros rotuladores, tintas… no son solubles al agua y podemos usarlos junto con técnicas al agua. Como veis en la prueba inferior, de estas seis herramientas, dos de ellas usan pigmentos solubles al agua.

03_pruebas-varios-rotuladores

Una vez que sabemos cuáles de los materiales anteriores nos van a funcionar junto con la acuarela es interesante conocer las posibilidades de cada uno para saber lo que podemos hacer con ellos. Es como pasar la ITV a los materiales, los forzamos para conocer hasta dónde se puede llegar con ellos.

Para estas pruebas voy a elegir tres de los materiales anteriores que he comprobado que puedo mezclar con acuarela: una plumilla y un tintero (con tinta de dibujo), una pluma estilográfica (cargada con tinta no soluble al agua) y un rotulador calibrado.

03_lapices-acuarelables-naranjas

Para el color he utilizado tres lápices de color acuarelable que mezclo de manera desigual y que con un pincel húmedo creo una mancha que después me llevo al dibujo. Debo respetar un breve tiempo de secado de las líneas antes de aplicar la aguada, algo que debo testar antes de hacer el trabajo.

 

Plumilla, tintero y acuarela:

Ilustración realizada con plumilla y tinta de dibujo sobre la que se ha aplicado una mancha con grafito acuarelable
Ilustración realizada con plumilla y tinta china sobre la que se ha aplicado una mancha con grafito acuarelable

La plumilla es la herramienta más tradicional para este tipo de trabajos. Hay de muchos tipos y precios. En el mercado hay también tinta soluble al agua (tinta para estilográfica) y tinta resistente al agua (tinta de dibujo, tinta china, tinta de archivo…). Para este ejemplo usaré una tinta de dibujo común (es la que he usado en el test inicial).

03_pluma_practicas

La plumilla es un material relativamente flexible que nos va a permitir realizar trazos de distinto grosor apretando más o menos la plumilla en el papel, girando o inclinando la pluma…, lo veis en las pruebas de la izquierda. Hay que conocer cuál es el trazo más grueso que podemos hacer y cuáles los más finos. También es interesante ver si nuestra plumilla carga mucha o poca tinta para saber si tendremos suficiente para realizar un determinado trazo (en este aspecto hay accesorios que se colocan sobre la plumilla para almacenar más tinta).

Como inconveniente está el de tener que cargar con un tintero lo que impide que este material pueda ser utilizado en el exterior en trabajos de campo y también nos condiciona la autonomía de cada plumilla que nos obliga a cargar la tinta constantemente. Requiere también una limpieza después de cada trabajo pero si se cuidan bien nos pueden durar muchos años. Desde luego es un material muy versátil y económico.

 

Líneas con una pluma estilográfica:

Ilustración realizada con una pluma estilográfica cargada con tinta no soluble al agua, sobre la que se ha aplicado una aguada con grafito acuarelable
Ilustración realizada con una pluma estilográfica cargada con tinta no soluble al agua sobre la que se ha aplicado una aguada con grafito acuarelable

La pluma estilográfica es una herramienta más cómoda porque nos evita el accesorio del tintero, aunque hay que estar pendiente de los cartuchos o la carga. Con respecto al trazo, como veis en los ejemplos y pruebas de aquí abajo el trazo ya no es tan variado ya que la respuesta ante la presión no es igual que las plumas anteriores. También dependerá de la calidad o tipo de estilográfica.03_estilografica_practicas

Lo interesante de las estilográficas es que la autonomía es más alta con respecto a las plumillas anteriores ya que no hay que acudir constantemente al tintero y nos permite concentrarnos mejor en nuestro trabajo y saber que no nos vamos a quedar sin tinta a mitad de una linea. Las estilográficas requieren un tipo de tinta específica, no se puede emplear cualquier tinta de dibujo ya que si es muy espesa no fluye bien desde los cartuchos hasta el plumín, se atasca y se puede estropear. La tinta para estilográficas es menos espesa para que fluya bien pero suele ser soluble al agua por lo que no nos serviría para este propósito. Afortunadamente en el mercado hay cada vez más tintas para estilográficas resistentes al agua (tinta de archivo, etc) y los accesorios para las estilográficas para cargar tinta de tinteros son una gran ayuda para nuestro propósito.

Su facilidad de uso, la no dependencia de un tintero y su fácil mantenimiento hace de la pluma estilográfica un material muy utilizado para dibujar que nos permite sacar del estudio. Uno de sus inconvenientes está en su precio, mucho más elevado que los otros materiales.

 

Trazos con rotuladores calibrados:

Ilustración realizada con un rotulador calibrado (03) sobre el que se ha aplicado una aguada con grafito acuarelable
Ilustración realizada con un rotulador calibrado (03) sobre el que se ha aplicado una aguada con grafito acuarelable

Los rotuladores calibrados son unos materiales presentes en las mesas de todos los ilustradores. Hay muchas marcas y, en general, casi todos son resistentes al agua (hay que probarlos).

03_rotulador-calibrado_practicas

Si os fijáis en las pruebas, aunque hablemos de rotuladores calibrados en función del grosor del trazo, todavía puede forzarse un poco cada trazo (apretando más o menos, inclinando el rotulador sobre el papel, etc…) y se pueden conseguir matices. Es un material muy cómodo que no requiere usar tinta, lo que nos ofrece una herramienta mucho más limpia y cómoda. En cuanto al precio no están muy mal aunque eso dependerá de si se hace mucho o poco uso de ellos. Un inconveniente es que el color debe ser aquel que ofrece cada marca mientras que con las dos herramientas anteriores se pueden crear colores originales diseñados por nosotros (rojo oscuro, azul oscuro, gris…) para que el trazo no sea completamente negro.

 

 

Conclusiones a la práctica:

En la búsqueda de una técnica personal, elección de materiales, etc., es importante analizar cada uno de los materiales por separado, saber qué somos capaces de hacer con ellos, qué son capaces de soportar y con qué materiales se van a llevar bien para evitar estropear un trabajo debido a que hayamos usado una tinta soluble al agua y después se nos ocurre aplicar una aguada por encima. Para conocer que todo esto puede pasar (después decidimos si lo aceptamos o no) es bueno invertir un poco de tiempo en la realización de simples pruebas o ejercicios como estos.

 

1 Comentario