Durante los días 17 al 21 de octubre ha tenido lugar el 12º Encuentro de Ilustración de Sao Joao de Madeira. Se trata de un encuentro donde ilustradores y público en general puede asistir e intercambiar experiencias. Para este encuentro se realiza un concurso que este año ha tenido como lema “Tiempo”. Los ilustradores seleccionados han podido ver expuestas sus obras en la Torre de la Oliva y se les obsequió junto al resto de invitados con una preciosa caja en forma de sombrerero con el catálogo de la exposición, un mapa ilustrado de San Joao de Madeira obra de José Miguel Cardoso, junto con material de la empresa Viarco. El diseño de este año es obra de Fatinha Ramos.

Caja obsequio de la organización del 12º Encuentro Internacional de Sao Joao de Madeira.

En la Torre de la Oliva, lugar central del evento, se realizaron también sendas exposiciones de la ganadora del concurso anterior, Claudia Salgueiro y de la Asociación Profesional de Ilustradores de Galicia. Durante este tiempo tuvieron lugar charlas, talleres tanto en escuelas como para el público general, revisión de porfolios y talleres a cargo de ilustradores invitados.

Exposición de la artista Claudia Salgueiro. Torre de la Oliva.

La exposición realizada por C. Salgueiro tuvo como protagonista la cianotipia junto con un delicadísimo trabajo a lápiz. Esta técnica fue la protagonista de su taller y que consiste en un procedimiento fotográfico monocromo que consigue una copia del original en un color azul de Prusia, llamada cianotipo. El tiempo nublado no acompañó mucho pero los alumnos pudieron disfrutar de una técnica que hizo las delicias de todos.

Otra de las profesionales invitadas fue Signe Kjaer que propuso un taller muy ameno donde se mezclaba la realización de fondos muy fluidos realizados con acrílicos y a partir de los cuales se debía trabajar con lápices de color. Los resultados fueron increíbles y muy divertidos ya que las manchas realizadas había que domarlas después con los lápices para convertirlos en un animal y darles una entidad y personalidad concreta.

Dibujo realizado durante la realización del taller de Signe Kjaer.

Durante el desarrollo del evento se realizaron también varias visitas. La primera fue a la fábrica de Artes Gráficas Bulhosas fundada en 1935 y dedicada a la realización de múltiples tipos de etiquetas para cosmética, bebidas, química, informática o calzado así como de piezas de plástico. Pudimos ver cómo funciona el arte de la serigrafía, la manera en la que organizaban todo el trabajo de tensado de las telas, su preparación y limpieza así como su impresión empleando diferentes tipos de tintas para crear efectos asombrosos mediante tintas invisibles, luminiscentes, texturizadas… nunca volveré a mirar una etiqueta de la misma manera. Al término de la visita se obsequió con un catálogo de los acabados más especiales de tintas y barnizes junto con un conjunto de tarjetas con las diferentes imágenes oficiales de los últimos encuentros de ilustración que han tenido lugar en San Joao de Madeira.

Pequeño museo situado en la fábrica Bulhosas. Fotografía tomada durante la visita.

Quienes se quedaron con ganas de saber más sobre la serigrafía tuvieron la oportunidad de practicarla a cargo de Bicicleta Manifesta compuesto por dos chicos, Diego y Bruno, que rebosan simpatía, buenas vibraciones y conocimiento de la materia. Mediante esta técnica de impresión se  graban imágenes por medio de una pantalla de seda o tela metálica muy fina. Se realiza un dibujo y se dispone tinta sobre ellas que se distribuye uniformemente para que traspase la tinta por las zonas no tratadas de la tela. Las tintas se pueden ir superponiendo unas sobre otras. Durante varios días tuvieron su “bicicleta” a disposición de la creatividad de aquellos que querían experimentar con esta técnica.

Tuvimos la oportunidad de realizar también una visita a Viarco que es un ejemplo de como una fábrica de lápices puede evolucionar hasta convertirse en una especie de cómplice del ilustrador ya que no sólo se dedican a hacer lápices (que son maravillosos) sino que tratan de pensar en aquellas cosas que pueden ayudar al ilustrador en su trabajo. Les consultan cómo pueden fomentar su creatividad o qué necesidades pueden tener. Tratan de crear una relación con el mismo preocupándose por su día a día. Así han creado no sólo materiales increíbles de dibujo sino herramientas de diseño que generan movimientos imprevisibles para que el dibujante juegue, imagine y se evada del miedo que muchas veces genera el papel en blanco.

Fotografía de la fábrica Viarco realizada en el transcurso de la visita.

Siguiendo esta filosofía han desarrollado compases con lápices en los dos extremos o peonzas que hacen rotar lápices creando dibujos aleatorios. Todos pudimos disfrutar y manipular estos elementos (lo cierto es que todos queríamos llevarnos todo) y de entre ellos mi preferido es el Artgraf Nº 1, una especie de masa de grafito maleable con el cual se generan texturas increíbles, el cual Alberto Albarrán mencionó en su artículo Grafito para una ilustración a dos tintas, y que además se puede diluir en agua. A quien le guste el grafito, y yo soy un ejemplo, le va a encantar porque puedes dibujar, sombrear, experimentar, jugar y mancharte todo al mismo tiempo, el sueño de cualquiera, por algo se llama nº1.

El taller de Gerard Lo Monaco y Marina Cedro fue igualmente provechoso. Se trataba de investigar el funcionamiento de los libros pop-up para lo cual el ilustrador tuvo la inmensa generosidad de darnos ya impresas copias de ilustraciones de sus libros que debíamos recortar y después montar siguiendo sus instrucciones y teniendo como modelo los mismos libros de los que provenían. Para la realización de este tipo de obras hay que tener en cuenta siempre la disposición del centro de la hoja que funciona como eje vertebrador del movimiento por el cual el dibujo se alza generando obras fantásticas.

Pop-up realizado durante el taller de Gerard lo Monaco.

Gerard Lo Mónaco tuvo ocasión de darnos una conferencia sobre la trayectoria de su trabajo construido a base de una ingeniería precisa y perfectamente medida donde cada pedazo de papel funciona como un todo. Nos comentó los problemas a los que se enfrenta cada vez de afronta una obra y en particular me gustaría destacar su trabajo para la adaptación de El Principito de Saint-Exupéry en el que afrontaba el reto de respetar las ilustraciones originales pero adaptándolas a un libro pop-up.

Gerard lo Monaco durante su conferencia en la Torre de la Oliva.

Durante estos días se realizó la presentación del libro de Luis Quintino “Na raíz das memorias” así como dos conferencias a cargo de la Asociación Gallega de Profesionales de la Ilustración. La primera tuvo como temática la ilustración del objeto por Manel Cráneo en la que nos habló de las limitaciones pero también desafíos que supone ilustrar un objeto tan simple como una botella pero que encierra un profundo trabajo de estudio. Nos ofreció un relato del ingente trabajo realizado para poder llevar a cabo la ilustración de 110 etiquetas para el 110 aniversario de la marca Estrella Galicia. El intensísimo y minucioso trabajo de selección de los 53 artistas internacionales dio como resultado una creación sorprendente, donde se tenían que conjugar por un lado, el deseo del cliente, sus expectativas e ilusiones, con el trabajo real de creación de una etiqueta y las limitaciones de espacio, forma y tipografía que la caracterizan, por otro. El resultado de este diálogo fueron diversos diseños dependiendo de las regiones donde las botellas iban a ser distribuidas puesto que se deseaba tener en cuenta igualmente las características culturales aunque dentro de los parámetros marcados por el cliente. Este diálogo entre el cliente y el ilustrador nos comentaban que es fundamental para poder llevar a cabo un buen producto. Os dejo aquí un enlace a un vídeo ilustrativo del tema.

Por otro lado Sergio Covelo habló sobre la importancia de tener una asociación de ilustradores a quien plantear dudas y a quien acudir en caso de que se produzcan abusos por parte de un cliente. También pudo comentar los problemas a los que se enfrenta la profesión ya que en España, a diferencia de otros países, está prohibido por ejemplo realizar un tarifario de ilustraciones. Recalcó la importancia de valorar el trabajo propio y de la necesidad de tener una unidad como colectivo. Os dejo un enlace a la Guía Ninja del Ilustrador.

El evento finalizó con un concierto ilustrado a cargo del grupo “You Can’t Win, Charlie Brown” y que tuvo como ilustrador invitado a Joel Faria. El ilustrador fue realizando un retrato de los interpretes durante su representación con una tablet y su resultado se proyectaba en una pantalla, de manera que los expectadores podíamos disfrutar de su maestría a medida que el dibujo crecía y se enriquecía.

Concierto Ilustrado celebrado en la Casa de la Creatividad.

Finalizó con el anuncio de los ganadores del concurso de este año resultado premiados Delfim Ruas, Ana Aparicio Catalá y Margarida Mouta. Ahora nos queda empezar a soñar con el que será el próximo encuentro.