Hoy no hablaré de ninguna técnica en concreto pero sí que quisiera escribir sobre uno de los materiales imprescindibles para un ilustrador y que tenemos todos a mano como es la goma de borrar o borrador. Comentaré los distintos tipos de gomas que conozco y algunas posibilidades que podemos conseguir en función del material, la técnica o su forma. Ya comenté en el artículo «10 cosas que un ilustrador puede hacer con un lápiz» que una de esas cosas que podíamos hacer era borrar, pero ¿cómo? ¿con qué?

Seguro que sabéis que hay distintos tipos de gomas de borrar, aquí os mostraré las que yo tengo y las que he probado. Además, al final del artículo me voy a mojar y… ¡voy a deciros cuál es la mejor goma de todas! Os cuento primero y vemos algunas pruebas.

Gomas de caucho

Son las gomas más habituales. Son las que están presentes en los estuches escolares. También se conocen como gomas de miga de pan. Están realizadas generalmente con caucho sintético y una de sus cualidades que tienen estas gomas es que son muy blandas, se deshacen mucho con el uso y se parten con mucha facilidad. Pero precisamente al ser blandas borran sin dañar el papel o su textura lo que es muy importante para según qué trabajos. Sueltan muchas migas o virutas por lo que hay que limpiar bastante. Recomiendo que para retirar estas migas lo hagamos con un cepillo. Si arrastramos o barremos con la mano o los dedos sobre un dibujo hecho con grafito vamos a difuminar y manchar la ilustración (¡algo muuuuy habitual!). Hay que tener mucho cuidado. Nuestras manos tienen grasa natural, sudor, o pueden estar sucias de lápiz o pintura… por lo que hay que procurar no tocar con los dedos la superficie a ilustrar para no crear manchas en el trabajo.

Además de para borrar, que es su finalidad inicial, también hemos usado estas gomas, las que vienen en formatos grandes, como material de estampación. Lo conté en «Estampaciones a bajo coste».

Gomas de plástico

Son gomas menos generalizadas. Son más compactas y están realizadas con distintos polímeros. Las hay que contienen PVC (vinilo) y las hay que contienen otras sustancias como los ftalatos (compuestos químicos no muy buenos) y el látex. Son gomas más duras y no sueltan tantas impurezas pero también dañan más el papel. Algunas las comercializan como gomas que no sueltan migas, pero yo lo he comprobado y, al menos las que yo tengo, también sueltan virutas sobre el dibujo.

Gomas maleables

Es la única de todas las gomas especializada en artes gráficas. Suelen estar realizadas con caucho natural, no sintético. Este tipo de gomas se comercializan en tiendas de bellas artes, y yo las empecé a utilizar cuando aprendía a dibujar ya que era la única goma que podía borrar el carboncillo. Es una goma muy blanda a la que podemos moldear para «afilarla» o crear formas. Realmente es la única que no suelta migas o virutas. También permite aplicarla sobre manchas de grafito u otro material para crear interesantes texturas. Como no requiere de una gran fricción sobre el dibujo no desgasta el papel y no se degrada la goma.

El inconveniente que tienen es que si están permanentemente en contacto con el aire se terminan endureciendo, por lo que es conveniente que estén guardadas en un estuche o envueltas en papel, por ejemplo. Para que sea óptima la goma debe ser blanda. Si se endurece lo único que hará será arrastrar el grafito y emborronarlo todo.

Otros borradores y presentaciones

Hasta ahora he hablado de gomas presentes en pastillas pero las gomas tienen muchas otras presentaciones. Una muy habitual es en portagomas. Esta presentación permite borrar de manera más controlada. Son más limpias ya que evitamos tener que tocar la goma y podemos afilar la goma con una cuchilla para mejorar su precisión. Las hay de distintos grosores.

Otra goma que yo uso mucho es la goma-lápiz. Es una goma plástica recubierta de madera, como los lápices, y en cuyo extremo final hay un práctico cepillo que nos permite «barrer» el dibujo para retirar las virutas sin difuminar el dibujo.

Otro tipo de gomas que ahora se están viendo mucho son las gomas eléctricas. Son gomas que permiten un borrado con más precisión ya que no es necesario frotar la goma sobre el dibujo porque la goma eléctrica gira en círculo con lo que podemos borrar sin apenas mover la mano. Os he grabado este pequeño vídeo para que veáis cómo funciona. ¡Subid el volumen!

De pequeños todos hemos tenido una goma con la que nos prometían que podíamos borrar el bolígrafo (yo no lo he logrado nunca). Están realizadas con un caucho muy duro para cuya mezcla también se añadía piedra pómez o incluso metales. Son gomas más abrasivas que dañan mucho más el papel que las gomas plásticas.

Investigando para este artículo me encuentro otro sistema distinto para borrar lápiz, el saquito limpiador o cojín limpiador. Es un material conocido entre restauradores pero al que veo muchas posibilidades para borrar un lápiz después de un entintado, por ejemplo, en formatos de trabajo grandes. Miradlo:

 

¡Vamos a borrar!

Vale, ya hemos visto muchas gomas. Tal vez más de las que conocíamos (al menos yo). Ahora es más difícil saber cuál es la mejor. Pues como todo, eso depende, porque algunas gomas van a ser más interesantes según sea la técnica empleada. El papel que voy a emplear es un papel normal de oficina pero de 100 gr/m². (los A4 normales –mal llamados folios– son de 80 gr/m²).

Yo uso o puedo usar las gomas para cuatro posibles finalidades: una, la más obvia, para borrar aquellas partes de la ilustración que quiera eliminar, otra para dibujar formas sobre una mancha, otra para difuminar y manchar, ahora vemos, y la última es para crear texturas (yo y mis texturas, lo sé).

Voy a hacer las pruebas sobre cuatro manchas realizadas con materiales distintos. Sobre estos cuatro materiales ya escribí artículos en esta web: La primera prueba la realizaré sobre una mancha realizada con PanPastel, otra será sobre una mancha hecha con carboncillo, la tercera prueba la realizaré sobre lápiz de color y la última será sobre lápiz de grafito. Tras cada uso hay que limpiar las gomas, bien frotándola sobre un papel en blanco o ayudándonos de cuchillas o lijas.

Empiezo por el PanPastel, una herramienta de la que hablé en otro artículo en esta web «PanPastel, nuevo material para experimentar». Con este material podemos hacer una mancha de color muy rápida y es muy fácil y limpio borrarlo.

No voy a usar todo el catálogo de gomas que tengo. Primero borro con una goma plástica una zona ayudado de plantillas hechas con papel. En la parte inferior derecha difuminaré el PanPastel con una goma de miga de pan (la clásica Milán 430). También dibujaré líneas blancas de distintos anchos con una goma fina en portagomas, diseñaré otras líneas más finas y puntos con la goma eléctrica y crearé texturas borrando parcialmente con una goma maleable.

Con otros materiales he ido realizando lo mismo. Primero con el carboncillo, que es un material menos denso, más inestable y mucho más sucio. Sobre el carboncillo planteé una práctica en esta web en «Ordenador y carboncillo (y por ese orden), una extraña pareja» en la que también hacía referencia a varias gomas de borrar.

Sin duda lo que mejor funciona con el carboncillo es la goma moldeable. El resto siempre nos dejará restos sin borrar del todo y si frotamos demasiado podríamos dañar el papel.

El siguiente material fue el lápiz de color. Vuelvo a remitiros a un artículo en el que hablo de varias marcas y tipos de lápiz de color: «Introducción general a los lápices de colores». De todas esas marcas usaré los Polychromos de Faber Castell porque son sobre los que mejor se borra. He probado el resto y los pigmentos se incorporan más en el papel y es más difícil borrarlos.

Aun así, las gomas que mejor funcionan son las plásticas, según he podido probar. Con respecto a las gomas moldeables no generan mucha textura por contacto pero sí que podemos conseguir suavizar algunas zonas si borramos ligeramente con ella (ver parte inferior izquierda de la muestra de aquí abajo).

El grafito es el material sobre el que más habitualmente vamos a usar las gomas de borrar. Usaré un lápiz de grafito blando (6B). No apretaré mucho para que no sea muy difícil borrarh. Si tenemos, podríamos usar grafito en polvo para distribuir mejor la mancha al igual que lo hicimos con el PanPastel. Os remito nuevamente al texto que escribí sobre los lápices en «10 cosas que un ilustrador puede hacer con un lápiz».

El grafito acepta perfectamente cualquier goma. Pensemos que todas están pensadas para este medio, ahora los matices sólo dependerán del tipo de dureza del lápiz o del tipo de papel.

A partir de aquí, y tras la práctica personal, podréis llegar a vuestras propias conclusiones. La mía es que para cada finalidad hay un material que ayuda al ilustrador, pero que en definitiva debe ser el ilustrador el que se adapte al material que tiene al que puede sacar mucho partido en función de cómo sea su técnica. ¿Cuál es entonces la mejor goma? Os dije que os lo diría. Pues la mejor de todas siempre es la que está limpia. Siempre tenemos que tener un papel al lado para ir limpiando la goma después de cada uso porque, como ya hemos visto, con una goma también podemos manchar el trabajo. Cuidad el material.

Os dejo, que tengo que pasar el fin de semana limpiando la mesa y el suelo que está todo lleno de virutillas de goma de borrar 🙂