En cierta ocasión vi un documental en el que se exponía una teoría donde el cosmos, a groso modo, entraba en un proceso en el que se encogía por acción gravitacional de los agujeros negros, que se engullían unos a otros de manera que cuando el último agujero negro desaparecía, el tiempo y el espacio dejaban de existir. Esto me dio qué pensar porque un ilustrador necesita tiempo para pensar una ilustración y un espacio donde realizarla, así que no tener ni una cosa ni la otra es una faena.

Mafalda. Quino. Editorial Lumen

El fin del mundo, del tiempo, del universo o de la realidad conocida, es un pensamiento apocalíptico que se ha reflejado reiteradamente en la historia del arte y, por supuesto, en la ilustración. Desde luego el cómic no sería lo mismo sin un par de apocalipsis que se precien.

Uno de esos primeros fines del mundo a los que el ser humano tenía que enfrentarse ocurría cada día al ponerse el sol. Resultaba un verdadero quebradero de cabeza que tan pronto fuera de día como de noche. Esta incertidumbre sobre si saldría o no el sol al día siguiente precisaba una explicación porque no sólo regía la vida, sino los hábitos de los seres humanos y de los animales.

Una de las muestras más antiguas de esta organización del tiempo la encontramos en Soria en las denominadas pinturas rupestres de Valonsadero que fueron declaradas Bien de Interés Cultural en 1994 y que son de las más importantes de España. De todo el conjunto nos interesa uno en particular denominado el “Peñón del Majuelo”. Para plasmar el día y la noche el artista se aprovechó de la propia característica de la roca que está dividida por una grieta vertical para separar, según parece, lo que ocurre durante el día respecto de la noche, escenificando del ciclo diario agro-ganadero. En la escena, a la derecha, está el sol, por lo tanto es de día y los animales están sueltos, como pastando; mientras en la escena donde está la luna (a la izquierda) los animales están ya agrupados, como recogidos.

Peñón del Majuelo, Valonsadero. Wikimedia Commons

Resulta muy curioso ver que este mismo recurso, una línea que separa el día de la noche, se emplea también, por ejemplo, en la película “Alicia en el País de las Maravillas” de Disney o por J. Zabala que se vale también del corte central del libro para separar un tiempo de otro.

Img izda: Fotograma de la película «Alicia en el País de las Maravillas», Walt Disney, 1951. Img dcha: J. Zabala «El pájaro enjaulado», Edelvives, 2013.

El día y la noche han sido interpretados desde que el hombre ha tenido conciencia del tiempo y de la realidad en la que vive. Se han transformado y han cobrado vida a través de dioses, leyendas y mitos que se han plasmado en dibujos y creaciones deslumbrantes. Egipto, Grecia, México, cada rincón del mundo, da igual donde se mire, está plagado de una riqueza y un esplendor creativo infinito. Pinturas, tocados, instrumentos musicales, cualquier objeto, muro, piedra es susceptible de convertirse en un medio de expresión.

De forma general se puede considerar que el día es el lado positivo, creador, donde el Sol, divinizado por muchas culturas, tiene un papel ideológico y religioso, mientras que la noche se percibe negativa, más asociada con el mal porque es la ausencia de luz. En realidad son complementarias la noche da paso al día en una rotación continua. En el antiguo Egipto el día pasa por tres etapas hasta llegar a la noche que se concibe como la muerte porque en ella murió Osiris. En la etnia bantú existen dos mundos simétricos donde el sol recorre el mundo superior y se hunde en la noche, Mpemba, un mundo subterráneo reflejo del primero, el mundo de los muertos. En este viaje nocturno que realiza el sol también se creía que una diosa celeste se lo tragaba para parirlo al amanecer como se observa en la mitología azteca con Tlaltecutli (GOMIS FLETCHER). Al igual que los agujeros negros que todo lo tragan y a los que nada escapa, la imagen de una boca devoradora es muy recurrente y lo encontramos tanto para representar el ciclo del día como para representar el apocalipsis. Veamos los siguientes ejemplos:

Img. izda. Representación de Tlaltecuhtli en el Códice Borbónico (ca. 1520), mostrando un cuchillo de pedernal entre sus dientes. F. Wiki Mitología. Img. dcha. Fragmento de Cristo en los Infiernos. El Bosco. F. Historia, Arte y Cultura.

Esta misma idea también la encontramos representada siglos más tarde en la obra del polaco Zdzisław Beksiński gran inspirador de otros artistas como H.R. Giger quienes merecen un artículo aparte.  Resultan interesantes las similitudes en color con profusión de ocres y amarillos y uso de la misma idea.

Zdzisław Beksiński .  Sin título.
Zdzisław Beksiński. Sin título. F Wikiart, Enciclopedia de las artes visuales.

Rebecca Dautremer retoma este concepto con el exquisito tratamiento que da a toda su obra para la creación de una carátula de disco. La autora realizó un primer dibujo (img. izda.) que después modificó hasta el resultado final (img. dcha.):

Rebecca Dautremer. Carátula del disco Nerfs du temps. F. Niña pájaro.

Otro tipo de fin de mundo refiere al fin del mundo en sí mismo, es decir, debido al incremento de la luz solar, las variaciones bioquímicas del planeta entre muchos factores, se deduce que el destino último más probable de nuestro pequeño planeta será la absorción por parte del Sol en unos 5.500 millones de años, después de que esta estrella entre en una fase de gigante roja y se expanda más allá de la órbita de la Tierra. Todas las culturas tienen su interpretación de este gran y definitivo Apocalipsis, que entre otros, fue ilustrado por el artista alemán Alberto Durero entre los años 1496 y 1498 mediante quince xilografías. Su intención no fue ilustrar al sol convertido en enana roja sino ilustrar el libro bíblico del Apocalipsis. Un antecedente a esta obra se encuentra de las imágenes que componen los Beatos de los cuales el más conocido es el Beato de Liébana. Los beatos trataban de interpretar el libro del Apocalipsis que es sin duda el más complejo, hermético y lleno de símbolos de la Biblia. Todos los Beatos se escribieron entre los siglos X al XIII, por lo que se consideran prerrománicos y románicos. Guarda una gran similitud con la estética bizantina y persa, que se manifiesta en la incorporación de elementos zoomorfos y vegetales geometrizados, con caras de grandes ojos de seres humanos y animales. También están repletos de elementos geométricos (RUIZ LARREA citado en RAMÍREZ ALVARADO, 2013).

Icono del siglo XVI con imágenes del Apocalipsis.
Icono del siglo XVI con imágenes del Apocalipsis. F. Wikipedia.

En 1498 se esperaba con horror el cambio de siglo que se asimilaba al fin del mundo. Tenía que haber sobrevenido en el año 1000 pero al no ocurrir se pospuso 500 años. La epidemia de peste que acabó con una gran parte de la población era un claro indicio de la inminencia del Juicio Final. Durero que vive y es conocedor de esta tragedia en Alemania elabora sus xilografías que demuestran su profunda personalidad religiosa. La técnica magistral con la que lleva a cabo esta obra demuestra absoluta maestría en el diseño, composición y dibujo. Su influencia es brutal en la ilustración actual en blanco y negro, realizada con tinta y plumilla, o rotulador o incluso también ilustración realizada mediante grabado. 

A. Durero. Los cuatro jinetes del Apocalipsis. F. Wimedia Commons.
A. Durero. Los cuatro jinetes del Apocalipsis. F. Wimedia Commons.

Como vemos todas las culturas a lo largo de la historia tienen una concepción del fin del mundo. Este breve recorrido sobre algunos de los diferentes fines del mundo trata de mostrar la preocupación que el ser humano ha sentido a lo largo del tiempo desde sus inicios por dar forma, color e identidad a su final.

BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

GOMIS FLETCHER, Cayetana (2020): La concepción egipcia de «La Noche». Amigos de la Egiptología. 

RAMÍREZ ALVARADO, María del Mar (2013): Imágenes del fin del mundo: el Apocalipsis en las xilografías del artista alemán Alberto Durero. Alpha  no.36 Osorno jul. 2013.

ROSARIO TORREJÓN, Carme (2018): El origen iconográfico del Leviatán. La boca del Infierno: de la Edad Media a Miguel Ángel. Parte II. Història, Art I Cultura. 

WIKIPEDIA: Pinturas rupestres de Valonsadero.