Con lo de ilustraciones en 3D me refiero técnicamente a anaglifos o imágenes de anaglifo, es decir, una ilustración formada por dos imágenes cada una de las cuales será percibida por un ojo diferente. El cerebro las interpretará de manera que tendremos la sensación de que hay partes de la ilustración que vienen hacia adelante y otras partes que se van hacia atrás.

Lamentablemente si no disponéis de gafas 3D de este tipo no podréis ver el efecto… o tal vez si, ya veremos.

La visión binocular humana está basada en la visión con dos ojos que, aun estando separados, permiten al cerebro montar ambas imágenes, lo que hace posible que, por ejemplo, seamos conscientes de las distancias y la profundidad.

En fotografía crear imágenes de este tipo es relativamente sencillo puesto que lo que necesitamos es superponer dos tomas fotográficas separadas por unos siete u ocho centímetros (la distancia entre los ojos). Después, a través de la manipulación de los canales RGB, haremos que cada una de las tomas fotográficas sean percibidas por el ojo correspondiente (el ojo izquierdo verá la imagen de la izquierda y el derecho la de la derecha). Hay muchos ejemplos en internet.

En ilustración tenemos que simular la idea de que la imagen la estamos viendo con dos ojos por lo que hemos de manipular aquellos elementos de la ilustración que queramos hacer que vayan hacia adelante y aquellos que queramos que vayan hacia atrás.

La técnica es diferente si hablamos de ilustraciones en blanco y negro que si lo queremos hacer con ilustraciones en color. Empezaremos con una ilustración en blanco y negro aunque el modo de color del archivo debe estar en RGB (esto es importante, se puede cambiar en «Imagen» > «Modo» > «Color RGB»). Os presento una imagen muy sencilla, un grupo de árboles. A continuación haremos que los que están delante se vean más cerca y los que están detrás que se vean más lejanos. Espero saber explicarlo.

Esta ilustración está montada con Photoshop de manera que cada elemento está en una capa diferente (cada árbol o arbusto es una capa). Esto es importante para poder mover los elementos que queramos que cobren profundidad. La decisión que tomaremos será la siguiente: Los arbustos serán los elementos que aparecerán más cerca, después irá el árbol central y las briznas de hierba. Detrás se verá el árbol de la derecha. Más hacia atrás estará el árbol de la izquierda que aparece solapado por el grande y por último, el más atrasado será el árbol de la izquierda del todo (el más pequeño). Para ello debemos duplicar todas las capas (primero metemos todas estas capas en una carpeta y después duplicamos la carpeta, seamos ordenados por favor).

Tenemos dos carpetas duplicadas. Iguales. Llenas de las mismas capas. A un grupo de capas las llamaré «AZUL» ya que irán después de ese color, y a la copia de estas capas las llamaré «ROJO». Dejamos el grupo «AZUL» en paz, debajo, y tomamos el grupo «ROJO» que será en el que vamos a mover cada una de las capas en función de si queremos que estén delante o detrás. La idea es la siguiente: aquellos elementos que yo quiera que tengan el efecto de que vienen hacia el espectador los voy a desplazar hacia la izquierda. Cuanto más a la izquierda estén, más adelante estarán. Los árboles que quiera que den la sensación de que están al fondo deberemos desplazarlos hacia la derecha. Por ejemplo, moveré más a la izquierda el arbusto del primer término que el árbol grande. Todo esto, recuerdo, solo en el grupo de capas «ROJO», el otro lo dejamos como está.

Fijáos en esta imagen de aquí abajo. Para que lo apreciéis he puesto en gris la ilustración inicial (el grupo «AZUL») y dejo en negro cómo quedarían los movimientos hechos en el grupo de capas «ROJO» para que veáis que algunos elementos están desplazados a la izquierda (los que irán hacia adelante) y otros a la derecha (los que irán hacia el fondo).

Lo que hemos hecho es engañar al ojo y decirle que tenemos visión binocular y que una imagen (grupo de capas) la vemos con el ojo derecho y otra con el ojo izquierdo. Aquí en esta animación se ven ambas imágenes sucediéndose para que veáis cómo queda el efecto de crear una ilustración simulando que se ve con dos ojos. Es como si mirásemos un paisaje cerrando primero un ojo y luego el otro.

Ya tenemos entonces las dos imágenes correspondientes a las vistas de cada uno de los ojos, ahora debemos hacer que cada una de las imágenes tenga un color específico para que una se vea con un ojo y otra con otro cuando se vean a través de las lentes coloreadas.

Se puede hacer de muchas formas. Voy a la carpeta que contiene las capas de la imagen inicial, la que llamé «AZUL», agrupo las capas de dicha carpeta y a continuación selecciono la parte de la imagen que quiero que sea de color (Selección > Gama de colores…) y con el cuentagotas hago clic sobre una zona negra (amplío al máximo la tolerancia). Con la selección marcada hago una capa nueva y relleno con color azul. No un azul cualquiera sino la siguiente combinación: R=0 / G=255 / B=255. Es decir, el color no puede tener nada de rojo porque queremos que se vea con el ojo izquierdo que será el que tenga la lente roja. Al ser azul no se verá con la lente del ojo derecho que es azul.

El otro grupo de capas, aquel que llamamos «ROJO» y que usamos para mover los elementos, lo tenemos que agrupar también y seleccionar el negro para crear una nueva capa y aplicar el color rojo cuya combinación es R=255 / G=0 / B=0. Es decir, que no tendrá nada de azul para que solo pueda ser vista con el ojo derecho, que es el que tiene la lente azul. El ojo izquierdo no podrá ver este color.

Una vez que ya tengo estas dos capas coloreadas debemos hacer que la que esté arriba (nos da igual cuál) esté con el modo de fusión «Multiplicar» para que se sumen todos los canales. Lo que obtenemos es esto, una única imagen en la que se superponen las imágenes que tendrán que ver cada ojo por separado:

Con las lentes puestas el ojo izquierdo verá la imagen que no tiene rojo (el azul) y el ojo derecho verá la imagen que no tiene azul (el rojo). La parte negra se verá por ambos ojos por igual. El cerebro se ocupará de generar la ilusión de que unos elementos estarán más cerca y otros más lejos gracias a nuestra experiencia perceptiva previa (porque hemos aprendido a ver, vamos). Si disponéis de gafas podéis ver la siguiente imagen de anaglifo con el efecto de profundidad o 3D.

Si no tenéis gafas hay una forma de ver ambas imágenes, pero tendréis que aprender a bizquear un poco. Se puede hacer creando imágenes estereográficas, es decir, que podemos colocar ambas imágenes (la del ojo derecho y la del ojo izquierdo) una al lado de la otra y debemos tratar de ver cada una con un ojo, por eso digo que hay que bizquear. Hay quienes saben hacerlo y quienes les cuesta más. Intentadlo a ver qué pasa pero no me echéis la culpa si os duele la vista. Bizquead con moderación, es vuestra responsabilidad.

Aquí la imagen. Miradlas fijamente y tratad de hacer que ambas imágenes converjan. Unidlas a través del bizqueo. Cuando hayáis conseguido solapar ambas imágenes esperad un rato y dejad que el cerebro haga magia:

Esperad más a que los ojos se acostumbren y podréis mover los ojos a través de la ilustración sin perder el efecto. Si os resulta difícil alejaos un poco de la pantalla.

 

Ilustraciones 3D en color

Hacerlo con ilustraciones en color es algo diferente aunque no demasiado. Si hemos entendido el proceso de arriba, explicarlo ahora será más fácil. Partiremos de la siguiente ilustración que debemos tener en el modo de color RGB. Igual que en el ejemplo anterior, cada uno de los elementos que puedan moverse irán en una capa independiente.

Todas estas capas irán en una carpeta que tenemos que duplicar. Sobre las capas de ese duplicado movemos los elementos. Os recuerdo: aquellos elementos de la ilustración que queramos que «vayan hacia delante» los debemos mover a la izquierda, y los que queramos que «vayan hacia atrás» los tenemos que mover a la derecha. Acoplando las capas de cada carpeta tendremos ya dos únicas capas, la inicial (la que no hemos movido), a la que llamaremos «AZUL» y la otra capa, con los resultados de los movimientos de las piezas, a la que llamaremos «ROJA».

Pues bien, ésta última capa, a la que hemos llamado «ROJA», será la que se perciba principalmente con la lente roja (ojo izquierdo) por lo que debemos eliminar toda la información que haya de color rojo. Para ello vamos a «Imagen» > «Ajustes» > «Niveles…» (Ctrl+L en PC o Cm+L en Mac) y seleccionando primero el canal «rojo» vamos a quitar el nivel de salida para ese canal (desplazando el manejador blanco del nivel de salida hacia la izquierda del todo) lo que hará que esa capa no tenga información de canal rojo. Nos quedará la capa así. Sin rojo:

Con la otra capa, la que hemos llamado «AZUL» tendremos que hacer lo contrario, debemos eliminar toda información de los canales verde y azul, con lo cual, en ese panel de «Niveles» tenemos que elegir primero el canal verde y llevar el manejador blanco que está a la derecha de los niveles de salida hacia la izquierda del todo, y después, hacer lo mismo con el canal azul. Esta capa tendrá ahora este aspecto, sin verde ni azul:

Ahora, para que la cosa funcione, debemos hacer que la capa que esté en la parte superior de las dos tenga el modo de fusión «Aclarar» o «Trama» para que se mezclen ambas imágenes y podamos «ver» todos los canales RGB. Las gafas harán que con un ojo veamos principalmente uno y con el otro ojo se vean principalmente los otros. Así quedaría la imagen para poderse ver con las gafas de anaglifo o gafas 3D:

Para los que no tenéis este tipo de lentes de anaglifo y/o para los que habéis cogido el tranquillo a bizquear, os dejo aquí la ilustración estereoscópica. Relajad la vista a ver si podéis verlo:

 

Algunos títulos mágicos

Investigando y preguntando por redes sociales estos son los pocos títulos que he recopilado que tienen ilustraciones 3D para ver con gafas de anaglifo. Si conocéis más álbumes ilustrados o cómics escribidme en los comentarios y así la voy ampliando. Gracias.