En el “Curso Onlne Crecer Como Ilustrador” de RATAPLAN aconsejo una serie de ejercicios  previos al trabajo. Uno de ellos es el Dibujo Automático o Mindfulness Drawing, que uso en el curso como relajación de la mente para encontrar una buena sintonía con nosotros mismos antes del trabajo. Como no he profundizado demasiado en el curso en sus orígenes o manifestaciones, solamente vemos la utilidad para empezar el día de un modo liberatorio, me gustaría ir un poco más allá en este artículo para entender los orígenes.

El dibujo automático tiene muchos usos asociados y variaciones y aunque seguramente sus orígenes sean mucho más antiguos podría nacer en los escritos de Heráclito sobre el Logos o en El Bosco en el S. XVI cuando exploraba el mundo misterioso y surreal de los sueños junto con el estilo dominante de la época y quizás estableciendo un inicio del surrealismo.

El Jardín de las Delicias. Museo del Prado, Madrid, España

Pero los expertos lo datan muy posteriormente, con los estudios del psicoanálisis sobre el sueño y el subconsciente de Freud a principios del ‘900.

El subconsciente y los sueños fue la arcilla de trabajo de movimientos artísticos que vinieron tras la primera guerra mundial. Sea en el arte como en la literatura, movimientos como el Dadaísta o el Surrealista evolucionaron usando el legado de Freud y lo podemos observar en artistas como Magritte, Salvador Dalí, Frida Kahlo, Diego Rivera, Miró, Max Ernst o Marc Chagall que seguirán corrientes diferentes pero con una misma raiz.

De los experimentos de Miró con los surrealistas nace el conocido por los ilustradores “cadáver exquisito”, que utilizará también Miró para algunos de sus cuadros.

Cadáver exquisito Miró

En el mundo de los libros ilustrados artistas como Edward Lear han sido capaces de destilar del inconsciente o de los sueños frases e imágenes a través de los Limericks y creadores como William Steig, Dr. Seuss, Winsor Mackay  o Saul Steinberg experimentaron con la mística de lo surreal y los sueños para dar vida a sus libros y creaciones.

En especial, Winsor McCay, el padre del comic moderno, explora literalmente el mundo de los sueños con su Little Nemo.

Edward Lear

En la actualidad podemos encontrar parte de ese surrealismo en autores como Shaun Taun, Neil Gaiman o Mac Barnett.

Para experimentar el proceso, el dibujo automático a diferencia del garabato, tiene su punto de partida en un contacto con la parte inconsciente o soñante de nuestro ser, en seguir un color, una línea, una forma, un instinto a través de mecanismos que no somos capaces de comprender en su totalidad.

Es ese instinto y la parte menos racional la que nos guía y empuja en un proceso del cual no tenemos control ni responsabilidades, por eso es liberatorio y no tenemos que tener ningún juicio sobre él, ya que forma parte de un proceso natural de nuestro yo, que carece de prejuicios morales o metas establecidas.

Proceso de Dibujo Automático en el Curso online “Crecer como Ilustrador”

Si este verano tenéis una semana libre para seguir estudiando  os tengo que aconsejar mi curso de www.ra-ta-plan.com para crecer como ilustrador, dónde he intentado condensar en 8 unidades todo aquello que creo que es necesario para crecer autónomamente como ilustrador.