El primer artículo que escribí sobre este tema trataba sobre la creatividad, qué es y cómo puede influir el tipo de educación sobre la creatividad de las personas. Está encabezado por la imagen del Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci, el hombre renacentista por excelencia. Existen, a lo largo de la historia, una serie de personajes, polímatas, que se han dedicado a las ciencias y a las artes, a veces con sumo éxito en los dos ámbitos y otras veces haciendo mayor énfasis en uno u otro.

Haciendo una búsqueda simple en google, nos encontramos con varios de estos personajes y me quedé con las ganas de escribir sobre algunos de ellos, que tuvieron vidas muy interesantes e intensas. Vidas grandes como diría Julia Cameron.

Beatrix Potter. Museo Armitt.

Primero nos encontramos a los naturalistas donde el amor por la naturaleza alimenta su arte y a su vez el arte alimenta la vertiente científica. Entre ellos está una de las nuestras, Beatrix Potter (1866 – 1943), que combinó su amor por la naturaleza con su habilidad de ilustrar y contar historias usando como fondo esa naturaleza que amaba. Sus padres les permitían a ella y su hermano tener animales en casa, conejos, ratones, ranas, lagartijas, serpientes e incluso un murciélago. Los dos dibujaban a sus mascotas sin parar, usándolos en sus tarjetas que creaban para navidad o felicitaciones. Cuando era joven se interesó en la micología, el estudio de las setas y hongos. Comenzó a dibujarlos a modo de hobby pero pronto conoció especialistas que le ayudaron a mejorar su técnica de observación y dibujo, llegando incluso a germinar hongos a partir de sus esporas. Potter escribió un artículo científico sobre la germinación de los hongos, que presentó a la Sociedad Linneana, que finalmente lo retiró aparentemente porque consideraba que había errores. Desarrolló una teoría sobre la reproducción de los hongo, pero al haber controversia sobre la misma no la voy a mencionar, más bien voy a resaltar su gran aportación científica en este período de su vida: sus ilustraciones sobre hongos, que son usadas todavía para la identificación de los mismos. Estas ilustraciones se encuentran en el Armitt Museum. Su habilidad con las acuarelas era indiscutible, sus ilustraciones son delicadas, al mismo tiempo decorativas pero realistas e informativas desde el punto de vista científico. Es un balance difícil de encontrar en la ilustración de los naturalistas.

La publicación de sus cuentos le dio la libertad para comprar Hill Top Farm, en la zona del Lake District en Inglaterra. Allí se dedicó a la cría de las ovejas Herdwick, y a comprar y proteger granjas de la región. Consideraba que era importante proteger ese territorio y su estilo de vida. Los cuentos escritos en esta época reflejan la vida de Potter en su granja.

Beatrix Potter. Museo Armitt

Cuando murió donó sus tierras al National Trust, organización que se dedica a preservar zonas históricas y de belleza natural en el Reino Unido, ahora conforman la mayor parte del Parque Nacional del Lake District, dejando otro legado a las ciencias, particularmente la conservación. No sólo tenía habilidades cientificas y artisticas, desarrolló su propio negocio patentando y produciendo mercancía basada en sus propios personajes. Naturaleza y arte se entrelazaron en la vida de Beatrix Potter, alimentándose mutuamente.

Cardenal. John James Audubon. Sociedad Audubon.

El siguiente naturalista que quiero mencionar es John James Audubon (1785 – 1851) muy conocido por los pajarologos u ornitólogos. La sociedad que lleva su nombre sigue siendo referencia en el ámbito de la protección de aves. Desde joven se dedicó a su observación e identificó 25 nuevas especies de aves en Estados Unidos. Condujo el primer estudio usando el anillado de aves, técnica fundamental usada en la actualidad para el estudio de aves y otros animales. Como consideraba que otros ilustradores no hacían justicia a las aves que estudiaba decidió dibujarlas y pintarlas él de forma realista. Se fijó como objetivo localizar y pintar todas las aves de Estados Unidos para su posterior publicación como un libro titulado Las Aves de América, una labor que le llevaría 14 años y muchos esfuerzos. A diferencia de Potter, Audubon no tuvo mucho éxito en los negocios, así que para mantenerse pintaba retratos y daba clases de pintura. Trató de publicar Las Aves de América en Estados Unidos pero no tuvo éxito, y viajó a Inglaterra donde consiguió reunir suscriptores suficientes para comenzar a imprimir su libro. El libro contiene 435 impresiones coloreadas a mano, con ilustraciones de tamaño real. Las impresiones miden 99 x 66 cm. El libro muestra más de 700 aves de Norte América. Se editó varias veces lo que le permitió dedicarse exclusivamente al estudio de las aves. En la octava edición del libro incluyó 65 nuevas impresiones. Se pueden ver, y descargar, las impresiones en la página de la Sociedad Audubon, dedicada a Las Aves de América.

En el caso de Audubon, el arte fue una herramienta más para sus estudios sobre las aves. En sus ilustraciones se puede observar la pasión que sentía por la naturaleza. Su afán por mejorar su técnica de dibujo y pintura siempre estuvo orientada a poder ilustrar con precisión las aves que amaba. Si comparamos sus ilustraciones con las que se utilizan en la actualidad en los libros de aves, podemos ver que las ilustraciones de Audubon reflejan las actitudes de las aves, el tipo de movimiento que tenían y el ambiente en el que se encontraban. Son muy expresivos, llenos de color, precisos y preciosos.

Focha americana. John James Audubon. Sociedad Audubon.

La última naturalista de este artículo es Anna Atkins (1799 – 1871) fue botánica y fotógrafa. Algunos la consideran la primera mujer fotógrafa, más interesante aún fue la primera persona en publicar un libro ilustrado con fotografías, y la primera persona en usar la fotografía con fines científicos. Huérfana de madre, hija de John George Children, director del departamento de Historia Natural del Museo Británico, recibió una educación muy orientada a las ciencias.  La botánica se convirtió en su pasión y su arte se conoce a través de sus estudios científicos, aunque pintaba acuarelas y practicaba la litografía. Ella realizó los grabados que ilustraron la traducción que realizó su padre del libro Histoire Naturelle des Animaux sans Vertebris de Jean-Baptiste Lamark. Recolectó, secó y almacenó gran diversidad de plantas, elaborando valiosos herbarios que luego dejó en herencia al British Museum y a Kew Gardens. Atkins llegó a ser miembro de la Sociedad Botánica de Londres.

Woodsia hyperborea. Anna Atkins.

Conocía, a través de su padre y su marido a William Henry Fox Talbot, inventor de dos técnicas fotográficas en 1839, por lo que tuvo acceso a una cámara en 1841. Era amiga de John Herschel, inventor del proceso fotográfico de la cianotipia en 1842 y en menos de un año Atkins utilizó la técnica para fotografiar algas. Según sus propias palabras “la dificultad para realizar dibujos de objetos tan pequeños como muchas algas me ha inducido a utilizar el precioso proceso de cianotipia creado por Sir John Herschel, y obtener así copias de estos vegetales”.

Así, autopublicó Photographs of British Algae, un monográfico sobre las algas del Reino Unido, usando la técnica de la cianotipia. La publicación era privada para conocidos y familiares y la realizó en fascículos a lo largo de 10 años llegando a publicar 389 fotogramas. Este libro es considerado el primer libro ilustrado con fotografía. Unos meses más tarde  William Henry Fox Talbot publicó comercialmente The Pencil of Nature el primer libro publicado con fines comerciales ilustrado con fotografías.

Después de British Algae, Atkins escribió la biografía de su padre y luego publicó Cianotipos de helechos británicos y extranjeros y Cianotipos de plantas con flores y helechos británicos y extranjeros.

Fucus canaliculatus. Anna Atkins.

De la misma forma como ocurre con Audubon, su sentido artístico se percibe a través de su obra científica. Las imágenes de Atkins son, además de correctas científicamente, sumamente estéticas. La colocación que hace de los especímenes que utilizaba para realizar la cianotipia daba como resultado una imagen delicada.

Hemos hecho un repaso de tres naturalistas, Beatrix Potter se dedicó a la creación de cuentos y su ilustración, mientras que Audubon y Anna Atkins utilizaron el arte como herramienta científica. Todos pintaron o fotografiaron lo que les apasionaba dando resultados valiosos tanto desde el punto de vista artístico como el científico.

“Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando”. Pablo Picasso.

“El azar favorece sólo la mente preparada”. Louis Pasteur.

 

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