Os voy a enseñar mi estuche. Bueno, uno de tantos. Cuando vas de un lado a otro y tienes que llevar material de ilustración (para clase, para talleres, para firmas…) resulta que no podemos llevar con nosotros todo lo que queramos. De hecho siempre echaremos de menos aquello que no llevemos. Seguro que los “ilustradores nómadas” o los estudiantes de ilustración me entenderán.

Yo me he hecho un estuche con material de uso general al que he denominado mi personal Botiquín de Primeros Auxilios. De hecho he buscado un botiquín real para que tenga más gracia.

Lo voy a abrir para vosotros y os voy a enseñar el material que llevo conmigo a clase. Generalmente va siempre acompañado de otro u otros estuches con material más específico según el caso.

Dispongo aquí de una serie de materiales o herramientas básicas, de esas que tenéis todos a mano, pero también tengo materiales que uso frecuentemente y que me gustan de manera especial. Ahora veréis.

Lo voy a vaciar para enseñároslo y así aprovecho y lo limpio un poco, que falta hace.

Uso mucho el grafito. Aquí he escrito varias cosas sobre ellos. Por ejemplo “10 cosas que un ilustrador puede hacer con un lápiz (la 6.ª te volverá loco)”. Llevo conmigo dos portaminas, un 0.5 con mina 2B y un 0.3 con mina 2H. Tengo un lápiz de grafito 2B y uno 4B. Uso también un lápiz de grafito acuarelable (4B de Faber Castell) que es tremendamente versátil. Llevo un sacapuntas y tres gomas, una en portagomas, una goma plástica y una goma moldeable. Sobre gomas os remito al artículo que escribí aquí no hace mucho titulado “Materiales para ilustradores: Las gomas de borrar”. Luego tengo un par de lápices chinos, uno negro y otro blanco. También tengo un lápiz de color blanco y una cera blanca. Aunque no los uso mucho llevo un par de difuminos y un papel de lija para que estén limpitos limpitos.

Tengo también en mi botiquín varios rotuladores para primeros auxilios. Unos pocos rotuladores con punta fina y otros rotuladores acuarelables con doble punta (flexible por un lado y fina por otro). Llevo también un rotulador gris Copic Ciao (C-1) que uso a veces para dar sombras a lo que sea. Con esto para un “por si acaso” no me va mal.

Más cosas que caben en el botiquín. Rotuladores calibrados (0.2, 0.4 y 0.8) y algunos rotuladores con punta flexible. Llevo tres plumas: una pluma grande, una pluma pequeña y una estilográfica cargada con tinta de dibujo. Llevo también dos rotuladores blancos y dos bolígrafos BIC (uno fino -naranja- y uno grueso de 0.6). Os remito ahora al texto que escribí titulado “Alianzas imprescindibles: la línea negra y la acuarela” donde hablo de diferencias entre rotuladores, plumillas y sus tintas para su uso con técnicas húmedas.

Por cierto, las plumas que llevo van en unos palilleros que, además de ser cortos, me permiten proteger el plumín (uno tiene tapa y otro se puede esconder dentro del mango). De otra manera sería impensable llevarlas sueltas en este caótico estuche.

¿Creéis que no cabe más? Pues hay más material para técnicas húmedas. Llevo varios pinceles de andar por casa, no especialmente buenos (ni falta que hace), son cortos para que quepan en el botiquín pero llevo de distintos tamaños y grosores. También llevo pinceles para estarcidos. Llevo dos pinceles redondos de viaje (de esos que se separa en dos y se mete el pincel en el mango) y tres pinceles con depósito y uno de ellos va ahora mismo cargado con tinta negra Parker (conviene poner lo que lleva si no es agua). Llevo una lata con grafito acuarelable que me encanta y uso con los pinceles ligeramente humedecidos. Os llevo ahora al primer artículo que escribí aquí que fue sobre grafito acuarelable “Lápiz y papel… y un pincel”. También tengo fundas de esas para las lentes de contacto en las que llevo tinta de dibujo. Si lleváis tintas o líquidos en recipientes con rosca aseguraos de que están bien cerrarlos para que no aparezca todo manchado cuando abramos el botiquín.

En la base del botiquín, debajo del todo, llevo una caja con 12 lápices de colores acuarelables que son para los que uso principalmente los pinceles.

Y por último llevo también material de cortapega, que sabéis que uso frecuentemente. No puede faltar una cuchilla y un cúter, cinta adhesiva, pegamentotijeras y pañuelos de papel. Junto a esto llevo papeles de colores y unos trozos de espuma tipo goma EVA con los que me fabrico sellos o uso para estampar texturas. Escribí sobre esto en “Estampación con rotuladores” por si os interesa.

Ahora me encantaría ver vuestros estuches de ilustradores nómadas, vuestros botiquines de primeros auxilios para ilustración. Venga, os propongo que les hagáis una foto y los publiquéis en Instagram o Twitter con el hashtag #estuchedeilustrador (A ver qué éxito tengo. Generalmente mis llamamientos son algo pobres). Gracias por leer hasta aquí. Yo me quedo aquí recogiéndolo todo.